La fiesta de San Timoteo en Luarca es una de las romerías más queridas y singulares de Asturias, con una historia que mezcla humor, amistad, tradición y un fuerte sentido de identidad luarquesa. Su origen, evolución y carácter actual forman un relato precioso que explica por qué cada 22 de agosto Luarca se convierte en un hervidero de música, gaitas, bollo preñao y miles de romeros vestidos con chambrón.

San Timoteo es una celebración donde la religiosidad popular convive con la juerga, la música, la sidra, las peñas y la creatividad luarquesa. Es una fiesta “de nuevo cuño”, creada por y para el pueblo, que con los años se ha convertido en Fiesta de Interés Turístico del Principado de Asturias.

Los primeros timoteínos fueron figuras muy conocidas en la villa, como Guillermo García Alcalde, creador de la pastoral, y Francisco Suárez Manso (Quico L’Ibelia), autor de la imagen del santo y de la futura
capilla.

El primer campo y la capilla

  • 1910: La primera romería se celebra en el Campo de La Herrería.
  • 1911: Se traslada al actual Campo de San Timoteo, donde continúa
    ininterrumpidamente.
  • 1928: Se construye la capilla y la imagen del santo, obra de Quico L’Ibelia.
    Ese mismo año la Cofradía compra el prado “Los Campones”, consolidando el
    espacio definitivo de la fiesta. 

  Una romería única en Asturias

  • San Timoteo es una fiesta que primero creó la romería y luego buscó el santo, algo muy poco habitual en celebraciones religiosas. La devoción nació de la fiesta, no al revés.
  • Con el tiempo, la romería se convirtió en la fiesta veraniega más importante del occidente asturiano, y San Timoteo pasó a ser considerado patrón de Luarca y del concejo de Valdés.
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